Robos en garajes: ¿por qué y cómo suceden?

Últimamente cada vez es más frecuente leer artículos de prensa que hablan de robos de bienes guardados en los garajes. Al mismo tiempo, muchos de nuestros lectores han expresado su preocupación por el aumento de los robos, no solo en Italia, sino en toda Europa. ¿Cómo suceden estos robos? ¿Cuáles son las técnicas de los ladrones y las posibles causas de la intensificación de este fenómeno?

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Sucede que, por motivos de falta de espacio en nuestros hogares, por ejemplo después de una mudanza a una casa más pequeña, se guardan mercancías de todo tipo (a veces muy caras) en garajes o trasteros.  Los delincuentes, conscientes de que tales circunstancias son muy comunes, cada vez con más frecuencia roban garajes y trasteros donde se suelen guardar equipos, muebles, ropa, y por supuesto, bicicletas, motocicletas o automóviles. Roban todo lo que encuentran, desde objetos de valor hasta los más baratos, y obtienen dinero en efectivo vendiendo ilegalmente los bienes robados.

También hay que reconocer que los ladrones son más propensos a robar garajes o trasteros por dos razones bastante obvias. La primera es que, por lo general, los lugares destinados al almacenaje están bastante lejos de la vivienda (los garajes no siempre están conectados directamente a la casa), por lo que están en lugares menos transitados, sobre todo por la noche.
La segunda es que las cerraduras instaladas de origen en las puertas de los garajes no suelen ofrecer un nivel adecuado de seguridad. Las cerraduras estándar son poco resistentes al desgarro y al taladro, y no protegen adecuadamente la puerta contra las agresiones con golpe de martillo o el levantamiento con la palanca. Sin embargo, en muchos casos la principal causa de los robos que se llevan a cabo es la poca robustez de las puertas, que suelen ser de chapa muy delgada, por ejemplo de 0,6 mm o 0,8 mm de grosor).
Para entrar en los garajes que tienen este tipo de puertas, un método ampliamente practicado por los ladrones es maniobrar la palanca de liberación interna introduciendo un hierro por un pequeño orificio realizado con un taladro, abriendo así la puerta con facilidad desde el exterior. Veamos un ejemplo en el siguiente vídeo.

Cuando la chapa es especialmente delgada, los ladrones también suelen realizar un orificio de gran tamaño a través del cual pasan la mano, lo que hace que el robo sea aún más fácil. Como en este caso:

No dejéis de leernos, en el próximo artículo profundizaremos en los tres mejores métodos para proteger los bienes que guardamos en nuestro garaje o trastero.

 

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