Cada edificio es diferente del otro, pero todos tienen una cosa en común: hay uno o más puntos de acceso que deben ser abiertos por todos los vecinos, mientras que otros deben ser abiertos por un solo vecino. Los primeros son zonas de paso comunes, como las cancelas de acceso a los patios y a la zona de los garajes, las cancelas peatonales, los portones de las escaleras y las puertas de la zona de las bodegas. Los segundos son los accesos a las áreas privadas, tales como las puertas de los apartamentos, los portones de cada plaza de garaje y las puertas de las bodegas.
Por lo general, tener varias cerraduras también significa tener varias llaves. Llaves que se han de sumar a las del coche, la oficina, la casa, la bicicleta… A primera vista hay 2 posibles soluciones: o muchos pequeños manojos de llaves siempre con el riesgo de olvidarlos en algún lugar, o un gran manojo de llaves incómodo de llevar y difícil de usar. Pero como ya hemos visto en el caso de las tiendas, no necesariamente tiene que ser así. Sigue leyendo