¿Cajas fuertes de seguridad o cajas metálicas?

Como prometimos, en esta publicación analizaremos las principales debilidades de las cajas de metal, a menudo llamadas incorrectamente cajas fuertes, y algunas de las formas que los ladrones usan para abrirlas.

Cabe subrayar que estas cajas no siguen ninguna certificación y, a diferencia de las cajas fuertes profesionales y la mayoría de los contenedores de seguridad, en su mayoría son de importación y por lo general muy baratas.

En el post anterior vimos las diferencias entre cajas fuertes profesionales, contenedores de seguridad domésticos y cajas metálicas. Si te perdiste la publicación o tienes alguna duda al respecto, te aconsejamos echar un vistazo aquí.

Entre las principales debilidades de las cajas metálicas encontramos:

1. Peso y volumen reducidos.
2. Mala calidad de los materiales utilizados.
3. Aproximación en componentes internos.
4. Falta de pruebas contra las principales herramientas de robo.
5. Botón interno para cambiar la combinación (¡incluso con la puerta cerrada!)

Estas características facilitan el acceso a los ladrones, tal y como lo demuestran varios videos en la web. Como ejemplo, compartimos los siguientes dos videos:

El video muestra cómo con un solo golpe se puede mover el electroimán situado dentro de la puerta que, al retraerse, abre la caja. Claramente, si la caja está empotrada no se podrá levantar como en el video, sin embargo con un golpe de martillo aunque la caja no se mueva, se moverán los componentes internos (resortes), incluido el electroimán.

El electroimán es un pin que se extrae o retrae según reciba o no un impulso eléctrico. Si el impulso es de tipo mecánico (como el resultante de un golpe de martillo) y si el electroimán carece de las protecciones adecuadas, el pasador se retraerá y la caja se podrá abrir fácilmente.

En el siguiente video (hasta min. 2:45) en cambio, vemos cómo se puede cambiar la combinación mediante el botón interno, presente en la mayoría de las cajas metálicas, independientemente de la posición de la puerta.

Si el ladrón logra pasar un cable por una pequeña perforación (por ejemplo una, no usada para fijar la caja, o una realizada con un simple taladro) y presiona el botón interno, puede cambiar la combinación. Por el contrario, en las cajas fuertes de seguridad solo el propietario puede modificarla, ya que para cambiar el código, la puerta de la caja fuerte deberá estar necesariamente abierta (las cajas fuertes electrónicas más avanzadas están equipadas con sensores que perciben la posición de cierre o apertura de la puerta).

Para concluir, aunque en algunos casos (raros) una caja metálica puede considerarse suficiente, es bueno conocer las diferencias entre las 3 macro categorías de cajas fuertes y poder elegir entre las muchas opciones en comercio según su necesidad.

A seguir la gama Viro de cajas fuertes de seguridad para uso doméstico, privado y hotelero:

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