Candados y candados: cómo reconocer un candado de calidad en tres pasos

Después de nuestra “sección” Candados y cadenas, en la que hablamos largamente de pruebas y comparamos cadenas Made in Italy Viro con imitaciones orientales, ahora nos vamos a centrar en los candados.
El objetivo es siempre el mismo: comprobar la calidad real de los productos a través de una serie de pruebas. Hoy empezamos haciendo un breve resumen de cuáles son los tres pasos básicos para reconocer un candado de calidad.

Los materiales

El cuerpo del candado debe ser de latón o de acero templado, y nunca de simple hierro ni de aleaciones ligeras y económicas (como el zamak) que no ofrecen la suficiente resistencia a los golpes y al corte.

Por lo que respecta al arco, que es la parte más expuesta en los ataques, el mejor material es el acero templado y endurecido correctamente. El temple aumenta la resistencia mecánica y consiste en llevar el metal a altas temperaturas y luego enfriarlo rápidamente, mientras que la cementación de la superficie, es decir, su enriquecimiento con carbono, mejora la resistencia al corte.

Los tratamientos térmicos y químicos

La resistencia de un candado a los intentos de descerrajamiento es tan importante como la duración potencial del producto. Igualmente importante es la resistencia a la oxidación y a la corrosión, características proporcionadas por el tratamiento químico de cobrizado necesario para fijar mejor en la superficie los siguientes tratamientos de niquelado y cromado, que confieren la resistencia a la corrosión.

El mecanismo

Un candado bien fabricado no presenta ningún juego significativo entre las partes móviles: entre el arco y el cuerpo, entre el cuerpo y el tambor y, especialmente, entre los pistones y la llave. Un proceso de fabricación poco preciso hace que el candado sea vulnerable: si el arco no está bien fijado se desgarra más fácilmente.
Para saber si el arco es resistente al desgarro tenemos que comprobar que el lado interior del arco presente dos ranuras simétricas. Dichas ranuras sirven para alojar los pestillos en posición cerrada, de manera que el arco, cuando esté cerrado, quede bloqueado en dos puntos. Este cerrajero americano nos muestra en un vídeo la vulnerabilidad de los candados con un solo pestillo de cierre del arco y un ejemplo de candado que parece de latón cuando en realidad es de aleación de zamak.

Veamos ahora este candado cilíndrico Viro: podemos observar que tiene 2 pestillos de bloqueo del arco y que estos pestillos son de acero inoxidable. Además, debido al mayor tamaño del cuerpo de candado, posible gracias a la forma cilíndrica, los pestillos están situados en ejes diferentes para aumentar considerablemente la resistencia al desgarro del arco.
Si falta uno de los dos pestillos, el arco es mucho menos resistente y a menudo se puede abrir con una simple herramienta, como una cuchilla.

Además, en los candados con vástago de cierre en vez del arco es importante que la cabeza del vástago tenga un punto de ruptura programada, en el punto en el que sobresale del cuerpo. De esta manera, cuando se intente cortar o desgarrar el vástago sujetándolo por la cabeza, ésta se romperá por efecto del esfuerzo en un punto previsto por el fabricante, impidiendo así el descerrajamiento.

También la forma del cuerpo reviste cierta importancia: un cuerpo cuadrado ofrece más puntos de agarre a las herramientas de descerrajamiento, ya que puede ser fácilmente sujetado o aferrado mientras se usan herramientas de corte o taladros. Por este motivo los mejores candados tienen formas redondeadas y ángulos biselados.

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En el próximo artículo compararemos un producto Viro original Made in Italy con otro producto de importación oriental.  ¡No dejéis de seguirnos para ver los resultados!

Mira las características de los candados cilíndricos Viro 

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