¿Cómo reconocer un candado de calidad?

Hay candados de todos los tipos, formas, tamaños y precios, ¿cómo diferenciar un buen producto de uno malo?
Además de la confianza en el fabricante y en el distribuidor, hay algunas características importantes que se pueden comprobar.

Los materiales

En un candado el arco (o vástago de cierre) es la parte más expuesta y que más ataques sufre. Por esto debe realizarse con materiales que ofrezcan la máxima resistencia posible al corte, al desgarro y a los golpes.
Desafortunadamente, los materiales muy resistentes a la tracción normalmente son poco resistentes al corte, mientras que los muy resistentes al corte tienden a ser frágiles si se golpean. Así pues, el material para fabricar los arcos y vástagos de cierre debe ser tratado adecuadamente para obtener la mayor resistencia posible a los diferentes tipos de agresión que puede sufrir.
El mejor material para este tipo de uso es el acero correctamente templado y cementado. El temple, que consiste en llevar el metal a altas temperaturas y luego enfriarlo rápidamente, confiere la resistencia mecánica, mientras que la cementación de la superficie, es decir, su enriquecimiento con carbono, mejora la resistencia al corte.
Generalmente los fabricantes que utilizan aceros templados para fabricar arcos y vástagos de cierre de candados los marcan con la inscripción “hardened”, pero lamentablemente la presencia de esta inscripción no es de por sí suficiente para asegurar que el temple se haya realizado correctamente: se requieren instalaciones de alta tecnología y una gran competencia para obtener los resultados deseados. Muchos productos baratos de importación se fabrican en entornos de producción, generalmente ubicados en Extremo Oriente, que carecen tanto de las instalaciones como de las competencias para mantener los tratamientos térmicos uniformes, por lo que se compromete la calidad de los resultados.

La inscripción "hardened" en el arco indica que está fabricado con acero templado.

La inscripción “hardened” en el arco indica que está fabricado con acero templado.

Además de la resistencia a los intentos de descerrajamiento, también es importante la duración y la alta resistencia a la oxidación y a la corrosión, características proporcionadas por los tratamientos químicos de cobrizado, niquelado y cromado.
Una buena cerradura es duradera incluso si se utiliza al aire libre, y sus piezas de acero no se oxidan en pocos meses, sino que gracias a un cromado y niquelado correctos resisten varios años.

La forma y el tamaño del cuerpo

Tanto los intentos de descerrajamiento con fuerza bruta como los de apertura con destreza están facilitados por las formas cuadradas del cuerpo. Un cuerpo cuadrado ofrece más puntos de agarre a las herramientas de descerrajamiento, puede ser fácilmente aprisionado o sujetado mientras se usan herramientas de corte o taladros, y puede aferrarse fuertemente mientras se manejan las ganzúas. Por esto los mejores candados tienen formas redondeadas y ángulos biselados. La ausencia de cantos también tiene la ventaja de evitar abrasiones en las manos de los usuarios.

Un candado de formas cuadradas es más fácil de aferrar y de manipular.

Un candado de formas cuadradas es más fácil de aferrar y de manipular.

 

En cambio, un candado de formas redondas es más difícil de aferrar y de manipular.

En cambio, un candado de formas redondas es más difícil de aferrar y de manipular.

 2 pestillos

Un candado de calidad bloquea el arco (en caso de candados de arco) o el vástago/perno de cierre (en caso de candados para cadenas o para cortinas metálicas) en 2 puntos, para garantizar una mejor resistencia al desgarro.
Un solo pestillo es particularmente vulnerable porque se puede hacer saltar directamente, sin actuar en la cerradura, introduciendo un hierro en el tambor, especialmente si carece de protección posterior (es suficiente el diente de un tenedor) y moviendo directamente el resorte del pestillo.

La presencia de 2 pestillos puede comprobarse fácilmente porque en el arco o en el perno hay 2 ranuras en vez de una.

En el arco están presentes 2 ranuras para los 2 pestillos.

En el arco están presentes 2 ranuras para los 2 pestillos.

Tambor con protección posterior

Los candados de calidad también tienen una protección que cierra la parte posterior del tambor (el rotor donde se introduce la llave), a fin de impedir el acceso directo al mecanismo de apertura mediante un hierro.

Placa de protección.

Placa de protección.

Los candados de mala calidad no tienen esta protección, e introduciendo en el tambor un hierro delgado (es suficiente el diente de un tenedor) se puede alcanzar y hacer saltar directamente el pestillo sin tan siquiera tener que forzar la cerradura.

Vástago rotatorio anticorte

En los candados cerrados por uno o más vástagos en lugar de un arco, como los candados para cadenas y cortinas metálicas enrollables, es fundamental que los vástagos sean rotatorios para contrarrestar la acción de las herramientas de corte tales como sierras y esmeriladoras. Si se intenta cortarlos, los vástagos rotatorios giran junto a la hoja, impidiendo el agarre y la introducción.
El vástago rotatorio es ineficaz si se puede sujetar con una pinza o una mordaza mientras se corta, por esto es fundamental no dejar al descubierto el vástago, que debe estar protegido casi completamente por los puntos de fijación en los que se introduce. Por lo tanto, el candado debe elegirse en función de sus puntos de fijación, de modo que se acoplen del modo más preciso posible. En los candados en los que la cabeza sobresale del cuerpo es importante que la misma tenga un punto de ruptura programada, para que cuando se intente cortar el vástago manteniéndolo sujeto por la cabeza, ésta se rompa por efecto del esfuerzo.

Empuñadura del vástago con ruptura programada

Los mejores candados para cortinas metálicas enrollables y para cadenas tienen la empuñadura del vástago con ruptura programada. Significa que, si se intenta arrancar el vástago aferrando la empuñadura con herramientas de descerrajamiento, ésta cede en un punto predeterminado por el fabricante, dejando el vástago en posición de cierre.
La alternativa para evitar el arranque del vástago es que no pueda aferrarse, ya que con el candado cerrado está completamente alojada en el cuerpo. En este caso la apertura se realiza con un resorte que, al girar la llave, empuja el vástago hacia fuera. La apertura puede ser problemática si los ojales en los que se introduce el vástago tienden a mantenerlo en su alojamiento. En una cortina metálica enrollable, por ejemplo, puede suceder fácilmente que el ojal fijado en el suelo y el fijado en la cortina metálica se desalineen, apretando el vástago e impidiendo al resorte de apertura que lo empuje hacia fuera.

Cabeza del vástago de un candado para cortina metálica enrollable con punto de ruptura programada.

Cabeza del vástago de un candado para cortina metálica enrollable con punto de ruptura programada.

Ausencia de juegos

Un candado bien construido es una pequeña máquina de precisión, que no presenta ningún juego significativo entre las partes móviles: entre el vástago y el cuerpo, entre el cuerpo y el tambor y, especialmente, entre los pistones y la llave. En cambio, la presencia de juegos relevantes es un índice de una fabricación poco precisa, que hace vulnerable el candado tanto a las agresiones de fuerza bruta como a las aperturas con destreza. Un arco que no está bien fijado se desgarra más fácilmente, mientras que una cerradura con abundantes tolerancias simplifica la apertura con ganzúa mediante la alineación manual de los pistones (lockpicking).

La cerradura

Como en todos los sistemas de cierre, también en los candados la cerradura es uno de los elementos fundamentales para la seguridad y la fiabilidad.

El número de pistones

El número de pistones y la forma de los contrapistones son importantes para contrarrestar las aperturas con destreza. Para abrir una cerradura con una ganzúa se tienen que alinear con esta herramienta todos los pistones en la posición de apertura, hecho que es más difícil cuando mayor sea su número. Para alinear con una ganzúa los pistones en la posición correcta hay que palparlos y moverlos con la herramienta para encontrar la posición de apertura. La forma de los contrapistones puede estudiarse para dificultar esta operación. Perfiles “en doble T” o en forma de “seta” hacen que al manipular la ganzúa los contrapistones tiendan a encastrarse en sus alojamientos, dificultando su movimiento.

El perfil de las llaves

La forma de la parte de la llave que se inserta en la cerradura es su perfil. Cuando más elaborado sea el perfil, mayor será la seguridad, porque en perfiles complejos es más difícil introducir herramientas de descerrajamiento. El perfil más común, llamado “Paracéntrico” o “Universal”, tiene la clásica forma redondeada en “S”, que deja espacios suficientemente amplios para introducir herramientas de descerrajamiento.

Perfil paracéntrico o universal.

Perfil paracéntrico o universal.

Los perfiles más complejos se caracterizan por ángulos agudos o rectos combinados entre sí, que hacen mucho más difícil introducir ganzúas y otras herramientas.
Naturalmente, obtener un perfil complejo requiere mayor precisión de fabricación con la consiguiente reducción de los juegos respecto al perfil Universal, por esto los productos de baja calidad, como muchos de los que proceden de Extremo Oriente, no utilizan perfiles elaborados.
A esto hay que añadir que cuanto más controlada esté la duplicación de la llave, más difícil será hacer copias ilegales. Existen candados con llaves de perfil patentado y llaves con perfiles cuya forma está registrada. En estos casos los duplicados pueden hacerse solo en centros autorizados. También hay versiones cuyos duplicados pueden obtenerse solo poniéndose en contacto con el fabricante.
Este tipo de candados casi siempre está acompañado por una tarjeta codificada de propiedad que acredita la legitimidad para llevar a cabo la solicitud de duplicados.

 

Una tarjeta codificada para la duplicación controlada de las llaves.

Una tarjeta codificada para la duplicación controlada de las llaves.

Además de esta tarjeta de propiedad, para aumentar aún más la seguridad en algunos casos también es necesario mostrar el documento de identidad del solicitante.

Sistemas de llaves

Cuando se usan a la vez varios candados, por ejemplo para cerrar varias cortinas metálicas enrollables de una tienda, o cuando simplemente se quiere utilizar la misma llave para abrir distintos candados, o candados y cerraduras, es importante verificar que el modelo elegido permita realizar un sistema de llave igual (KA) o de llave maestra (MK).

 

En un sistema de llave maestra (MK), la llave maestra abre cerraduras diferentes, cada una abrible con su propia llave (KD).

En un sistema de llave maestra (MK), la llave maestra abre cerraduras diferentes, cada una abrible con su propia llave (KD).

Los candados de calidad están fabricados de manera tal que se pueda, bajo demanda, crear sistemas jerárquicos (diferentes niveles de llaves, cada una capaz de abrir uno o más grupos de candados diferentes) que garanticen los derechos de acceso según el programa establecido y, al mismo tiempo, minimizando el número de llaves en uso.

La placa antitaladro

La cerradura de un candado puede ser atacadataladrando el tambor, para que salgan los pernos y luego se pueda girar. Por esto los mejores candados tienen una cerradura protegida por una placa antitaladro. La placa puede ser fija, para ofrecer protección mediante su propia resistencia mecánica, o rotatoria.

Placa fija.

Placa fija.

Placa rotatoria.

Placa rotatoria.

En este caso, además de la resistencia de los materiales, la protección viene dada porque cuando se intenta perforar la cerradura con la broca de un taladro, ésta se acopla a la placa, que empieza a girar junto a la broca impidiendo así su avance.
Mira el vídeo de las pruebas a las que se someten los candados Viro
Mira cómo se fabrican los candados Viro
Consulta el catálogo de los candados Viro

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


6 − cuatro =