Cuando la cerradura se atasca y la llave no gira (1° parte)

Cuando la cerradura se atasca, los culpables, por lo general, pueden ser dos: o la llave o el cilindro. Las situaciones que se presentan con más frecuencia son sumariamente las que mencionamos a seguir y por las cuales sugerimos algunas soluciones.

  • La llave se ha quedado atascada en la cerradura
  • La llave se ha roto en la cerradura
  • Hay una llave insertada al otro lado de la puerta
  • El cilindro se ha estropeado
  • El cilindro se ha oxidado

A pesar de la causa, este tipo de inconvenientes son bastante comunes y podrían, a primera vista, ocasionar cierto desasosiego. El primer consejo, obviamente, es el de ponerse en contacto con un cerrajero que, probablemente, con sus herramientas y su experiencia, podrá solucionar el problema con rapidez. Sin embargo, quienes no aman rendirse ante la primera dificultad sino que prefieren ponerse manos a la obra antes de buscar ayuda, seguramente estarán agradecidos por las sugerencias que proponemos y que, si puestas en práctica podrían ayudar a valerse por sí mismos.

Si la llave se ha quedado atascada en la cerradura

La manera en la que se produce el problema es patente: tras introducir la llave en el cilindro para abrir la puerta, al girarla, la llave queda atascada. En estos casos, debe evitarse la tentación de forzar la rotación de la llave ya que, dicha operación podría deformarla, o peor, romperla. Actuando de esta manera, podrían incluso empeorarse las condiciones ya precarias del cilindro.

Para una solución casera, aconsejamos se cercioren de que la llave está en línea respecto al cilindro, es decir, que el cifrado de la llave (lado dentado) esté en correspondencia de los pistones (lado inferior del cilindro); si así es, con un destornillador de dimensiones adecuadas, se puede pasar el interior del orificio en la medalla de la llave (donde se pasan las anillas del llavero) e intentar tirar la llave hacia afuera sin torcerla, para evitar que se quiebre.

El último intento podría ser el de extraeer la llave por medio de un par de pinzas, prestando atención a no rotar la llave para no romperla.

Si la llave se ha roto en la cerradura

Se trata de una circunstancia similar a la anterior, sin embargo, esta vez una parte de la llave se ha quebrado en el interior del cilindro de la cerradura y la otra se nos ha quedado en la mano. En este caso, se deberá extraer la llave rota con paciencia. Para hacerlo, deberán utilizarse un par de tijeras o bien, una herramienta afilada o puntiaguda que permita agarrarse a la llave y arrastrarla hacia afuera.

El en vídeo de abajo encuentran una breve demonstración de cómo hacer (véase hasta el minuto 1:18):

Para el segundo método se precisan una banda de plástico y pegamento resistente. Ante todo, controlen si la banda cabe en en el hueco entre la llave y el cilindro. En su caso, añadan una pequeña cantidad de pegamento en el lado de la banda e introduzcan esta última entre la llave y el cilindro. Tras haber esperado unos minutos, el tiempo necesario para que el pegamento se solidifique y la llave permanezca pegada, deberá tirarse la banda hacia afuera. En el vídeo a seguir se muestra la operación:

Por hoy, cerramos aquí, pero no faltará un segundo artículo con las soluciones posibiles para los otros tres casos citados al princípio.

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