La seguridad en la era digital: el robo de identidad

Cuando se habla de robos y de prevención, inmediatamente pensamos en cómo podemos proteger nuestro hogar y nuestros bienes, o si la puerta de entrada y otros puntos de acceso a la vivienda están bien protegidos. Pero en la era digital el concepto de robo no se reduce a la idea de descerrajamiento o violación física de los sistemas de cierre, sino que se extiende a otros campos, igualmente de riesgo, como el informático.
Uno de los delitos informáticos más comunes en los últimos años es el robo de identidad: ¿qué es?

«El robo de identidad o el mal uso de una identidad es un delito que puede tener serias consecuencias tanto de carácter emocional como financiero. Para minimizar el daño, es prioritario proteger de la mejor manera nuestra información personal y actuar de inmediato si somos víctimas de un robo de identidad».

(fuente: Ministerio de Defensa italiano)

La sociedad actual no acaba de entender del todo que estos delitos pueden causar daños muy graves, y subestima el hecho de que divulgar de manera gratuita los datos personales en internet puede ser muy arriesgado. Por el contrario, los ladrones informáticos son muy conscientes del enorme beneficio que se obtiene robando datos personales, ya que con ellos pueden entrar en las cuentas de correo electrónico o de las redes sociales, acceder a las cuentas corrientes y usar las tarjetas de crédito. Si los delincuentes logran apropiarse de los datos sensibles, los usan para suplantar la identidad de la persona y cometer fraudes. ¿Cómo lo consiguen? Sobre todo pirateando los sistemas de empresas que guardan información sobre sus clientes o sus empleados en bases de datos que no están protegidas adecuadamente, aunque este no es el único sistema. Como ya hemos dicho en otras ocasiones, también es peligroso divulgar voluntariamente datos sensibles sin comprobar antes la seguridad del sitio web en cuestión.

¿Cómo saber si somos víctimas de un robo de identidad?

«El robo de identidad está alcanzando niveles nunca vistos antes. Las cifras son alarmantes: en Reino Unido se producen cerca de 500 casos de ataques de piratas informáticos todos los días, en Italia se detectaron 26.100 fraudes en 2016, frente a los 25.300 casos de 2015.»
El lamentable aumento de estas situaciones tan desagradables nos permite detectar algunas señales, más o menos evidentes, que nos alertan de un robo de identidad. Por ejemplo:

  • Retiro inesperado e injustificado de dinero de las cuentas corrientes.
  • Recibir facturas de productos o servicios que no se han adquirido.
  • No recibir la mercancía comprada (los ladrones podrían haber conseguido que la mercancía se entregue en un lugar distinto del previsto).
  • La tarjeta de crédito no funciona.

¿Cómo nos podemos proteger?

Como también sugiere el sitio oficial del Arma de Carabineros, los comportamientos tecnológicos que pueden ayudar a prevenir un ataque informático o una suplantación de identidad son múltiples:

      • Comprar y mantener actualizados los programas antivirus que protegen el ordenador contra virus capaces de encriptar los datos. También tenemos que ser precavidos y no abrir los enlaces que nos llegan por correo electrónico o en mensajes de redes sociales si no conocemos al remitente.
      • No compartir información personal detallada en las redes sociales, o bien comprobar quién puede tener acceso a la misma. Proporcionar nuestros datos solo a compañías o empresas que gocen de una buena reputación y asegurarnos de la veracidad de su sitio web. Evitar difundir nuestros datos en foros o grupos de las redes sociales.
      • Guardar los datos sensibles en carpetas protegidas al menos por una contraseña.
      • Realizar transacciones financieras en línea solo si el sitio web tiene una dirección URL que conocemos porque ya la hemos utilizado o si empieza con «https:».
      • Comprobar con frecuencia nuestra cuenta corriente y advertir de inmediato al banco si vemos movimientos bancarios que no hemos autorizado.
      • Por último, cuando no los vayamos a utilizar durante algún tiempo, guardar nuestros ordenadores portátiles, tabletas y teléfonos inteligentes en un lugar al que no puedan acceder extraños, mejor aún si es en una caja fuerte o en un armario de seguridad.

En el desafortunado caso de que sufrieras un robo de identidad, debes bloquear de inmediato las tarjetas crédito y avisar rápidamente al departamento de seguridad y antifraude de la entidad bancaria. También es aconsejable que cambies todas las contraseñas de acceso a los datos personales.

Viro no se ocupa de seguridad informática; aún así, como recomendamos cuando se trata de proteger los bienes físicos, también en este caso te sugerimos que te dirijas a profesionales y que evites las soluciones simplistas, solo aparentemente más baratas. Por otra parte, si guardas los dispositivos electrónicos que contienen tus datos sensibles en lugares de fácil acceso, nuestro Club Seguridad te puede proponer soluciones adecuadas para protegerlos, como esta.

 

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