Cuándo fiarse del «Made in *»

Las indicaciones “Made in” se basan en las disposiciones comunitarias, verificables en el Código Aduanero Comunitario (CAC) y en sus anexos, en materia de origen de la mercadería. Frecuentemente, nos encontramos ante la conocida indicación “Made in Italy” y damos por hecho que es de fiar. Sin embargo, existen varios criterios e instrumentos que nos indican como obtenerla y protegerla, para distinguirla de aquellas indicaciones de origen falsas. ¿Cómo se puede distinguir un verdadero “Made in” de una imitación?

¿Cómo reconozco un producto “Made in *”?

Según los artículos 23 y 24 del CAC, existen dos criterios para asegurarse de que un “Made in” lo es realmente:

  • Criterio de los productos totalmente obtenidos, se aplica a todos los productos cuyo proceso de fabricación se haya cumplido solamente en un País.
  • Criterio de la última elaboración o transformación sustancial, se aplica a los productos a cuya fabricación contribuyeron dos o más países. En dicho caso, se considerará la “última transformación o elaboración sustancial, económicamente justificada, en una empresa equipada para ello, que haya conducido a la fabricación de un producto nuevo o que represente un grado de fabricación importante”.

En virtud de los criterios mencionados, podemos concluir que aquellos productos en los que veamos la indicación “Made in Italy”, se fabricaron total o sustancialmente en el País indicado tras el denominado “Made in”.

Candado Made in Italy

Candado para cortinas Viro con indicación «MADE IN ITALY» marcada en el producto.

Grupo de Fijación Van Lock Made in Italy

Grupo de Fijación Van Lock Viro con indicación «MADE IN ITALY»

¿Quién garantiza el respeto de dichos criterios?

Para proteger la marca, se firmó el Arreglo de Madrid en 1891, que se cumple con el D.P.R. 26.02.1968 nro. 656. En este último se autoriza a la autoridad aduanera a incautar toda mercadería de importación que presente indicaciones de origen falsas o erróneas. Sin embargo, el acuerdo se limita a prohibir el uso de indicaciones de origen falsas o engañosas sin pronunciarse ante la posibilidad de no indicar el origen de los productos.

Es posible que nos encontremos ante una indicación de origen falsa o errónea en los dos siguientes casos:

  • Si el origen extranjera ha sido indicado, pero está cubierto por indicaciones que puedan aludir a otro País, como señalaciones, símbulos o imágenes. Es el caso en el que dichas indicaciones podrían ocultar o dificultar la lectura de la etiqueta de origen en un rápido examen del producto.
  • Si el origen extranjera indicado no es correcto y sin embargo, hace que el consumidor atribuya al producto un origen equivocado.

Siguiendo la lógica de este último caso, referencias explicitas a un territorio como ciudades, banderas o la palabra “Italy” deben considerarse como engañosas.

Es obligatorio mencionar la indicación de origen?

Es posible que nos encontremos ante un producto importado de manera neutra, cuya indicación “IMPORTADO DE: [NOMBRE Y LUGAR DE LA EMPRESA”], permite no indicar un País de origen preciso.

Italia y la producción al Extranjero

En Italia es obligatorio especificar el origen extranjero en los productos de marcas italianas y que hayan sido fabricados en el extranjero. La obligación no se produce automáticamente sino solo en aquellos casos en los que la marca sea engañosa o pueda hacer creer al consumidor que el producto es de origen italiano.

En dichos casos, por lo tanto, deberemos encontrar en el embalaje un apéndice informativo como:

  • “Producto Fabricado en”
  • “Producto Fabricado en Países Extra UE”
  • “Producto de proveniencia Extra UE»
  • “Producto importado de Países Extra UE”
  • «Importado» 
  • «Producto no fabricado en Italia”

El «Made in» y la Unión Europea

Bandera UE-ITALIA

Cabe subrayar que a nivel comunitario la práctica del etiquetado no está uniformada en los 27 Países de la Unión Europea. De hecho, ha habido debates entre los Estados Miembros y se han formado dos coaliciones. Por una parte, los países meridionales, y entre ellos Italia, a favor de la adopción de un reglamento uniforme, por otra, los países nórdicos, en contra de las restricciones sobre el etiquetado.

Por consiguiente, el hecho de que en Italia, siguiendo las normas del Made in Italy, un producto sea rechazado por la aduana porque declarado no conforme, no significa que en algunos países nórdicos pasaría lo mismo. Así es como podríamos encontrarnos ante un producto, que, gracias a direcciones, banderas u otras señales figure como “Made in *” y luego descubrir que el artículo ha sido fabricado en China y después importado. No significa que los productos Chinos o de otros países falten automáticamente de calidad, sin embargo siempre es mejor que el consumidor, ante y sobre todo si debe adquirir un producto de seguridad, tenga delante un producto transparente y, no menos importante, la posibilidad de elegir.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


nueve × 4 =