com pomo o sin pomo?

El pomo interior en la cerradura de la puerta de entrada es cómodo pero peligroso

A menudo se decide instalar en la puerta de entrada un pomo interior para poder abrir y cerrar la cerradura cuando no se tiene la llave al alcance de la mano. De hecho, el pomo interior es cómodo, pero presenta un importante problema de seguridad que no hay que subestimar.

Los riesgos del pomo interior

Un posible ladrón que haya entrado en casa por otro punto de acceso, por ejemplo por una ventana o por un balcón, gracias al pomo puede abrir cómodamente la puerta de entrada desde dentro y salir llevando consigo objetos voluminosos como si tal cosa, obteniendo una doble ventaja. Por un lado sale más rápidamente y sin dificultad y, por el otro, llama menos la atención que si estuviera obligado a salir por donde ha entrado.

El pomo interior en la cerradura de la puerta de entrada proporciona a un posible ladrón una cómoda vía de salida (Fotografía de Flickr/C.P.Storm ).

El pomo interior en la cerradura de la puerta de entrada proporciona a un posible ladrón una cómoda vía de salida (Fotografía de Flickr/C.P.Storm).

Por el contrario, si el pomo no está instalado, para salir por la puerta el ladrón tiene que descerrajarla, pero si no lo ha hecho para entrar difícilmente lo hará para salir. Entonces lo más probable es que salga por donde ha entrado. Si es una ventana o un balcón, al ladrón le será más difícil sacar bienes de gran tamaño como cuadros, televisores, etc. Además, aumentan las posibilidades de que sea visto por alguien y de que lo identifiquen como ladrón. Recordemos que, ante los ojos de un vecino o de un transeúnte, quien sale por una puerta, aunque lleve objetos voluminosos en horas inusuales, puede ser un amigo del dueño que lo está ayudando en una mudanza, mientras que si sale por una ventana o un balcón lo más seguro es que piensen que es un ladrón.

Sin pomo el ladrón se ve obligado a salir por otro punto de acceso diferente de la puerta de entrada, con mayor riesgo de ser visto (Fotografía de Flickr/Marshall24 ).

Sin pomo el ladrón se ve obligado a salir por otro punto de acceso diferente de la puerta de entrada, con mayor riesgo de ser visto (Fotografía de Flickr/Marshall24).

Por esto el uso de cilindros con pomo sólo se aconseja en puertas interiores y no en las de entrada.

Tres posibles alternativas

Si no se quiere renunciar a la comodidad del pomo interior se puede recurrir a una de estas soluciones.

  1. La primera es utilizar 2 cilindros diferentes, uno de servicio, con pomo, que se usa cuando se está en casa, y otro de seguridad, sin pomo, que se cierra al salir. Esta solución también garantiza una mayor seguridad, puesto que, si ambos están cerrados, un posible maleante debería forzar dos cerraduras distintas para abrir la puerta desde fuera.
  2. La segunda alternativa es usar un cilindro de embrague, es decir, un cilindro que permite abrir desde fuera aunque la llave esté insertada por dentro. Con un cilindro de este tipo se puede tener la llave insertada cuando se está en casa, de manera que se pueda abrir y cerrar fácilmente la cerradura, tal y como se haría con un pomo, y sin impedir que otras personas con la llave puedan abrir la puerta desde fuera. La diferencia respecto al pomo es que al salir nos llevamos la llave, evitando el riesgo de que un posible ladrón pueda abrir fácilmente la puerta para salir. Esta solución también tiene la ventaja de permitirnos saber siempre dónde están las llaves de casa, evitando así la típica búsqueda del manojo de llaves en el último minuto antes de salir de casa.
  3. Si estamos seguros de que cuando estamos en casa no hay nadie más que tenga que entrar, por ejemplo porque vivimos solos, se puede hacer lo mismo con un cilindro sin embrague. En este caso, si tenemos la precaución de girar ligeramente la llave desde dentro, tendremos la ventaja de obstaculizar la apertura con destreza de la cerradura desde fuera. Así es, dejar la llave interna girada un poco hace más compleja la apertura con técnicas de destreza como el lock picking y la llave bumping. Sin embargo, este consejo no es válido para las cerraduras de doble paleta, en las cuales siempre se desaconseja dejar puesta la llave por dentro porque, paradójicamente, puede facilitar los intentos de apertura forzada desde fuera.
En lugar del pomo se puede usar una llave que se retira cuando se sale de casa.  En este caso, para poder abrir la cerradura desde fuera tendremos que usar un cilindro de embrague (Fotografía de Flickr/woodleywonderworks ).

En lugar del pomo se puede usar una llave que se retira cuando se sale de casa. En este caso, para poder abrir la cerradura desde fuera tendremos que usar un cilindro de embrague (Fotografía de Flickr/woodleywonderworks).

Conclusiones

Como suele suceder cuando se habla de seguridad, una mayor comodidad puede significar un mayor riesgo potencial. Sin embargo, en el caso del pomo interior, con un poco de buen juicio podemos obtener ambas cosas.

 

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