Robos en tiendas: 3 precauciones para lograr evitarlos.

Hoy, analizaremos detalladamente un robo grabado por las cámaras de vigilancia de una tienda y publicado por la Policía de Estado. En el vídeo, observamos a la obra una panda de ladrones dedicada a los robos en los establecimientos comerciales; en el punto de mira de la panda, esta vez, una tienda de zapatos de lo más común.

Veamos ahora la técnica utilizada para abrir la cortina, la defensa elegida y los consejos para evitar esta clase de allanamientos.

Las dinámicas:

Los ladrones, se sirven de una palanca para forzar la cortina y levantarla. De hecho, agarrando la cortina logran desgarrarla y levantarla, mientras que el candado a campana utilizado para protegerla queda fijado el suelo. Los ladrones, usando un bate, golpean la vitrina y entran en la tienda.

  1. Elegir una defensa apropiada para la cortina

El candado a campana usado para proteger la puerta enrollable, por lo general, viene con un solo punto de fijación caracterizado por un eje en el que introducir una arandela y una tuerca, pasandolas por la cortina. El diámetro de agarre, una vez se haya fijado el candado a la puerta enrollable, es físicamente muy limitado ya que tan solo se trata de una tuerca y una arandela perforada para dejar pasar el pivote roscado de la cortina. Para obtener una mayor resistencia, bastaría con soldar a la cortina el equipo de fijación del candado, tal y como se demuestra en este vídeo, en lugar de usar el pivote roscado. Sin embargo, no siempre las condiciones de aplicación permiten una soldadura correcta y, de todos modos, la superficie de contacto quedará bastante limitada.

Candado a campana con un punto de fijación

Esta es precisamente la razón por la cual aconsejamos emplear un producto de seguridad que pueda soldarse y anclarse lo más posible a la cortina, en terminos de superficie. Gracias a más puntos de fijación, artículos de alta seguridad como el Condor o el Nuevo Condor Viro, pueden cumplir con esta labor. 

Nuevo Condor instalado en una cortina

El Nuevo Condor (y también el Condor originario) se suministra con placas de fijación internas de acero y 2 puntos de fijación. La placa apoyada a la superficie de la cortina, usada como escantillón, permite ejercer dos perforaciones que, a su vez, permitirán fijar y anclar desde el interior con dos gruesos tornillos el Nuevo Condor a la cortina.
Vídeo de instalación Nuevo Condor:

Al contrario que el candado a campana, con el que se obtiene un solo punto de fijación, este sistema permite lograr dos puntos, pero sobre todo, gracias a la placa instalada en la parte interna, se incrementa la superficie resistente a los intentos de descerrajar la puerta.
En el vídeo del robo, se nota que el candado a campana permanece en su posición (anclado al suelo) pero acaba desgarrado de la cortina, probablemente debido a que la fuerza ejercida con las levas es suficiente para lograr desgarrar la superficie limitada de fijación.

  1. Preocuparse de la estructura de la cortina

Durante la abertura de la cortina puede notarse que la misma es muy fina y que se enrolla y se levanta con mucha facilidad. Por consiguiente, la elección de la cortina también es relevante: cuanto más gruesa y resistente (y motorizada) y si complementado con un artículo de alta seguridad adecuado, menos serán las posibilidades del ladrón de llevar a cabo el robo.

  1. Complicar el estudio previo del ladrón

Un ladrón experto, pero incluso uno primerizo, antes del robo dedica cierto tiempo a estudiar atentamente las circunstancias a las que deberá enfrentarse: desde el tipo de cortina al artículo de seguridad usado para protegerla, de los orarios de abertura y cierre de la tienda a la disposición de la mercadería en su interior.

En el momento del robo, por lo tanto, el ladrón ya sabe a qué debe prestar atención. Esta es la razón por la cual el robo se cumple sin vacilación alguna, como en el vídeo, en el que los ladrones ya saben cómo atacar la cortina rápidamente y hacia qué punto de la tienda dirigirse para hacerse con los zapatos de un único modelo, claramente los más costosos.

En los robos, el factor tiempo juega un rol crucial, sobre todo en las tiendas, que de norma tienen alarmas de seguridad, y que se encuentran en calles o avenidas muy transitadas. Con lo cual, los ladrones siempre cumplen con sus estudios previos, para dar con lo que realmente les interesa y moverse sin vacilaciones en el menor tiempo posible.

Para dificultar el robo se debería dejar a la vista solo el muestrario útil para la exhibición de la mercadería; el resto debería guardarse en un lugar seguro, como por ejemplo en lejas cerradas o en una habitación (o trastienda) que a su vez tenga una puerta que pueda cerrarse con llave al terminar la jornada.

En el caso específico de la tienda de zapatos del vídeo, con dejar a la vista un solo zapato del par por cada modelo, hubiera bastado para exhibir el producto al cliente, guardando las demás cajas no debajo de las muestras sino en un lugar apartado del que sacar el par requerido para la prueba del cliente. Este tipo de organización, probablemente habría complicado el «trabajo» de los ladrones que habrían tenido que empeñarse más para dar con los modelos de mayor valor.

Descubre más sobre los grupos de fijación Condor Nuovo Condor.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


cinco × = 15