¿Cajas fuertes económicas con pantalla? Por qué hay que desconfiar de ellas.

Entre ordenadores, teléfonos inteligentes y tabletas, hoy en día estamos literalmente rodeados de pantallas. Así pues, puede ser natural pensar que incluso una caja fuerte deba tener su buena pantalla. Es más, podemos pensar que la presencia de la pantalla sea un índice de la calidad de una caja fuerte, o por lo menos de su contenido tecnológico. Pero, en realidad, la presencia de una pantalla no es siempre una buena señal.

El problema es que para aplicar una pantalla hay que perforar orificios adicionales en la puerta para su fijación y para el paso de los cables de conexión a la tarjeta electrónica. Estos orificios, así como los de conexión (cable plano) entre el teclado y la tarjeta, si no están adecuadamente protegidos pueden constituir un punto débil de la puerta y, por lo tanto, de la caja fuerte. Los malhechores podrían utilizarlos para acceder al interior de la puerta y forzar el mecanismo de cierre. Para evitar este riesgo las cajas fuertes de calidad adoptan diferentes contramedidas, como el uso de protecciones de acero a prueba de golpes de martillo en la parte trasera de la pantalla. Contramedidas que, obviamente, tienen un coste, y que por lo general no se aplican en los modelos más económicos.

Un ejemplo de orificio para el paso de los cables de conexión a la tarjeta electrónica no adecuadamente protegido.

Un ejemplo de orificio para el paso de los cables de conexión a la tarjeta electrónica no adecuadamente protegido.

La presencia de una pantalla en una caja fuerte sumamente económica debe hacer sonar la campana de alarma sobre la calidad global del producto. Generalmente son modelos derivados de las cajas fuertes para hoteles, donde la pantalla efectivamente es útil dado que deben gestionarse códigos de diferente nivel, y los códigos de los clientes cambian casi cada día. Pero las cajas fuertes de los hoteles deben garantizar un uso frecuente y un coste reducido, dado que se compran por decenas o centenares de unidades. Sirven para disuadir de un robo de bienes más que para prevenir un forzamiento o un descerrajamiento, y son mucho menos seguras que las diseñadas y fabricadas para uso doméstico. Por esta razón no se recomienda usarlas en casa, donde un potencial ladrón podría actuar más tranquilamente que en un hotel. Incluso las cajas fuertes de hotel de buena calidad, a pesar de ser mucho más fiables que las económicas, se fabrican teniendo en cuenta otras necesidades que no son sólo la de garantizar la máxima seguridad. Comprar para uso doméstico una caja fuerte para hotel, pensando en ahorrar, no es una buena idea.

Las cajas fuertes para hotel se fabrican teniendo en cuenta limitaciones funcionales específicas, por esto son menos robustas que las de uso doméstico o profesional (Fotografía deFlickr/fionab ).

Las cajas fuertes para hotel se fabrican teniendo en cuenta limitaciones funcionales específicas, por esto son menos robustas que las de uso doméstico o profesional (Fotografía de Flickr/fionab).

A igualdad de seguridad, una caja fuerte con pantalla debe costar más que otra sin pantalla. Así pues, su presencia tiene sentido sólo si permite aprovechar servicios avanzados, tales como:

  • gestionar varios códigos diferentes;
  • indicar la carga restante de las baterías;
  • visualizar el archivo histórico de las operaciones realizadas;
  • visualizar un recordatorio;
  • indicar la temperatura y la humedad interna.
Las pantallas de las cajas fuertes electrónicas Viro permiten el uso de funciones avanzadas.

Las pantallas de las cajas fuertes electrónicas Viro permiten el uso de funciones avanzadas.

Muchos productos baratos están equipados con una pantalla que sólo sirve para mostrar el código introducido. Este servicio es de utilidad limitada y no vale la pena correr los riesgos que comporta desde el punto de vista de la seguridad.

Pero la cuestión cambia si hablamos de las cajas fuertes de alta gama, donde no sólo la pantalla no plantea ningún problema de seguridad, ya que se han adoptado todas las protecciones necesarias, sino que su presencia se utiliza para proporcionar al usuario distintos servicios avanzados. Luego depende de cada uno valorar si son servicios que respondan a las propias necesidades.

Lo importante es tener en cuenta que una caja fuerte no es un teléfono móvil. Su principal objetivo no es informar, sino ser lo más resistente posible a los intentos de agresión.

 Consulta el catálogo de las cajas fuertes Viro

 Mira las funciones avanzadas disponibles a través de la pantalla de la caja fuerte electrónica Viro Ram7IV

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


− siete = 1