«Total, si quieren robar, van a entrar igual» ¿Verdadero o falso? – Parte 1

Cuando se habla de sistemas de seguridad, medios de protección y alarmas, a menudo oímos decir que si los ladrones se fijan un objetivo antes o después consiguen llevar a cabo el robo. Pero ¿es cierta esta afirmación? La respuesta la dividiremos en 3 artículos del blog.
Empezaremos haciendo una comparación.

Supongamos que vamos a ver un espectáculo de circo: el personal que trabaja está formado por muchos profesionales, con habilidades y capacidades diferentes. A título de ejemplo no limitativo, hay quien controla la entrada, quien se pasea entre el público vendiendo bebidas, quien hace de payaso, quien presenta la velada y quien se lanza por los aires y aferra el trapecio suspendido en el vacío para realizar acrobacias.

Resulta obvio para todos que la preparación específica de las distintas personas que trabajan en estas actividades requiere esfuerzo y tiempo, en medida diferente según la figura profesional.
Sin duda, buscar y formar a un sustituto que se encargue de controlar la entrada requiere menos tiempo que preparar a un trapecista, cuya formación dura varios años.
Incluso suponiendo que haya el mismo número de candidatos para ambas ocupaciones, resulta evidente que en el tiempo que se tarda en formar a un solo acróbata se puede formar a un número muy alto de encargados de la entrada.


Por este motivo, en el mundo laboral buscar a un acróbata de circo sería mucho más complicado que buscar a un encargado de controlar la entrada.

Y ahora, hechas estas consideraciones sencillas y lógicas, volvamos al mundo de la seguridad: de la misma manera que es posible realizar acrobacias saltando entre un trapecio y otro, también es posible violar cualquier sistema de seguridad. Para ello se necesitan cuatro elementos básicos:

  • Conocer bien el objeto del robo y su localización exacta.
  • Disponer de herramientas de descerrajamiento adecuadas para forzar lo que se quiere asaltar.
  • Conocer los equipos y los sistemas de defensa que se quieren forzar para atacarlos de manera efectiva.
  • Tener tiempo para dedicarse a robar sin ser molestado.

Si estas cuatro condiciones coexisten, entonces la frase que da título a nuestro artículo puede considerarse verdadera. Es decir, no existe un sistema de seguridad, ya sea físico o electrónico, que no se pueda neutralizar si los ladrones tienen a disposición toda la información necesaria:​ qué robar, dónde está, cómo está protegido, con qué herramientas se puede forzar y, además, todo el tiempo necesario para robar sin que nadie les moleste.

En el siguiente artículo trataremos el tema de cómo elegir los sistemas de seguridad necesarios para reducir al mínimo la posibilidad de que se cumplan estas condiciones de máximo riesgo.

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